Francisco Robles, Delegado Comercial de Queraltó en Andalucía oriental
20 de julio de 2011 | 1 Comentario | Gente Queraltó
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“Tengo claro que si me hacen una oferta de otra empresa, nunca me iría de Queraltó”.
Es el sentimiento hecho palabras de Francisco Robles, delegado comercial de Queraltó en Andalucía Oriental, que después de dos años y medio confiesa que está plenamente identificado con la cultura de la empresa y su forma de proceder. “Yo no sólo valoro mi sueldo, sino la relación con los compañeros, la manera de trabajar, la sensibilidad de mis jefes con sus trabajadores… Eso vale mucho más que el dinero”, asegura.
Y es que para Francisco Robles, casado, con dos hijas y una nieta, Queraltó no es una empresa, “sino un grupo de gente que apostó por mí cuando, con 49 años, me encontraba en el paro, sin perspectivas de volver al mercado laboral; sólo tengo agradecimiento hacia ellos y mi familia también”.
Reyes Queraltó, Consejera Delegada de Grupo Queraltó:
16 de mayo de 2011 | Sin comentarios | Gente Queraltó“Seguimos creciendo… Me toca ahora a mí garantizar al menos otros 100 años de Grupo Queraltó”
¿Qué pervive y qué ha cambiado en los 113 años de existencia de Queraltó?
Continúa el espíritu de servicio que nos define, el ansia y hasta la obsesión de cumplir con nuestros compromisos. Ha cambiado lógicamente la dimensión: muchos más clientes, más territorios en los que estamos, más marcas con las que trabajamos, y lógicamente más personal. Y ha habido también una transformación cualitativa, con la incorporación de profesionales muy cualificados que nos han permitido evolucionar hacia servicios de mayor valor añadido. Por explicarlo en pocas palabras: ahora, más que productos, vendemos soluciones.






