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La niñez es una época de crecimiento y cambios rápidos. Tras el nacimiento y durante toda la infancia, especialmente durante los primeros años, se requiere un seguimiento del crecimiento para comprobar que su avance es correcto. Así, a través de controles periódicos y la aplicación de estándares de crecimiento se podrán detectar alteraciones en este sentido, pudiendo llevar a cabo intervenciones tempranas y más eficaces. Para ello, existen instrumentos para medir las diferentes características físicas de los bebés.

La talla hace referencia a la medida que va desde los pies a la cabeza y se mide de dos formas. Hasta los dos años se realiza con el niño o niña en posición de decúbito supino sobre una tabla horizontal graduada que tiene dos soportes, uno para la cabeza, que es fijo, y otro para los pies, que es extensible

A partir de los 2 años la medición de la talla se realiza de pie normalmente mediante un tallímetro, que es una tabla vertical graduada con un soporte extensible en la parte de la cabeza. Es aconsejable, en este caso, que los niños tengan sus pies juntos y que la cabeza, espalda y pies toquen la tabla vertical.

Por otro lado, el peso mide la masa corporal. Para los niños menores de dos años se utilizan básculas que permitan que se coloquen sentados o tumbados. A partir de dos años se utilizan básculas de plataforma.

Aparte de los productos dedicados al control de talla y peso, en Grupo Queraltó contamos con más instrumentos para medir diferentes valores relacionados con el bebé. Un pulsioxímetro, por ejemplo, es un aparato médico que consigue monitorizar el nivel de concentración de oxígeno que tenemos en la sangre de una manera no intrusiva.

Un fonendoscopio es, a su vez, un instrumento de diagnóstico médico utilizado para la auscultación de los sonidos del cuerpo, generalmente sonidos respiratorios, cardíacos, intestinales e incluso soplos por flujos sanguíneos anómalos en las arterias y venas